El transporte pesado de Tarija informó que actualmente trabaja apenas al 40% de su capacidad debido a la escasez de diésel.
Su dirigencia Juan Carlos Borda señaló que, después de permanecer 50 días paralizados por los bloqueos, ahora enfrentan largas filas en los surtidores para abastecer sus unidades, lo que retrasa los viajes, incrementa los costos de operación y reduce sus ingresos.
El sector expresó su preocupación por el impacto económico de la falta de combustible y pidió al Gobierno garantizar el suministro para normalizar el transporte de carga y evitar mayores pérdidas.
